Supervisión objetiva
La custodia financiera implica que los activos no permanecen bajo el control exclusivo de la entidad depositaria ni del titular, sino que un custodio neutral verifica los movimientos y reporta incidencias. Esto garantiza procesos de doble revisión y aporta independencia al sistema.
Colaboración con auditorías
El custodio está obligado a reportar irregularidades y colaborar con auditorías externas, aportando información relevante y precisa. De este modo, contribuye a la transparencia y la prevención de posibles problemas administrativos.
Límites de intervención
A diferencia de otros intermediarios, el custodio no puede disponer de los activos ni operar por iniciativa propia. Todas sus acciones deben responder a instrucciones expresas y cumplir límites legales claros.
Alcance y limitaciones
El servicio de custodia financiera no puede sustituir el análisis propio ni anticipar todas las incidencias. Su papel es el de supervisor, con un alcance determinado por la regulación vigente y los acuerdos suscritos.